Un hallazgo que estremeció a Bogotá
El 21 de enero, autoridades y ciudadanos encontraron bajo el puente de la Calle Sexta con Carrera 30, en la localidad de Puente Aranda, una fosa común con centenares de cráneos y restos óseos de perros. Las imágenes, difundidas rápidamente en redes sociales, mostraban montones de huesos sobre lonas y mantas, generando gran preocupación en la comunidad.
Vecinos denuncian posible consumo humano de animales sacrificados
Habitantes del sector y recicladores alertaron que los perros podrían haber sido sacrificados para el consumo humano por personas en situación de calle. Esta denuncia aumentó la indignación pública y llevó a la Alcaldía Local de Puente Aranda a emitir un comunicado oficial para aclarar la situación.
Autoridades descartan sacrificios recientes y llaman a la calma
La administración local confirmó que los restos fueron hallados en costales abandonados durante una jornada de limpieza y recuperación del espacio público. Sin embargo, negaron la presencia de órganos frescos o señales de sacrificios recientes, señalando que los huesos serían antiguos y de origen desconocido.
Mientras tanto, grupos animalistas exigen una investigación forense rigurosa para determinar si estos perros tenían dueños o si eran víctimas de maltrato sistemático en la ciudad.