El Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) convocó a sus militantes y aliados políticos a concentrarse en la Plaza Bolívar, en el centro de Caracas, para seguir en vivo la segunda declaración judicial contra el expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. El proceso judicial se lleva a cabo en el Tribunal del Distrito Sur de Manhattan, Nueva York, por cargos relacionados con corrupción y narcoterrorismo.
La movilización fue liderada por la almirante Carmen Meléndez, alcaldesa del municipio Libertador, y Nahum Fernández, responsable de movilización del PSUV en la capital venezolana. Bajo una pancarta con las imágenes de Maduro y Flores y la frase “Los queremos de vuelta”, alrededor de cientos de personas se reunieron para expresar su apoyo, algunos con rostros serios y otros visiblemente emocionados.
“Aunque los medios internacionales intenten imponer narrativas, nosotros, con los hechos, siempre estaremos aquí para defender la verdad”, afirmó Nicolás Maduro Guerra, diputado y miembro de la directiva del PSUV, quien agradeció en nombre de su familia las muestras de solidaridad y convocó a la unidad del pueblo para construir un modelo propio en paz.
Además de Maduro Guerra, participaron en el evento Tania Díaz e Iris Varela, de la dirección nacional del PSUV, y la alcaldesa Meléndez. Previo a la concentración, movimientos sociales afines al oficialismo organizaron vigilias discretas en diferentes zonas de Caracas, y Meléndez encabezó una cadena de oración cerca del Palacio de Justicia por la pareja judicializada.
Tania Díaz defendió las decisiones tomadas tras el arresto de Maduro y Flores el 3 de enero y destacó el papel de Delcy Rodríguez como presidenta encargada. Díaz llamó a la militancia a mantener la unidad frente a lo que calificó como un ataque sistemático con noticias falsas para dividir y desmoralizar al movimiento revolucionario, y resaltó la valentía de Rodríguez tanto en confrontación como en diplomacia.
La concentración sirvió para medir el ánimo de las bases oficialistas ante la crisis política y judicial. Algunos asistentes expresaron la percepción de que Estados Unidos tiene secuestrado al presidente Maduro y que Delcy Rodríguez gobierna bajo presión, reflejando la tensión y el descontento dentro del chavismo.