Comunidades indígenas pierden tierras ante mineras chinas en Rosita
En enero de 2026, habitantes del Barrio 19 de Julio, en el municipio de Rosita, Caribe nicaragüense, fueron informados sin orden judicial que sus tierras pasaban a ser concesionadas a Santa Rita Mining Company, una empresa china con 3.356 hectáreas para explotación aurífera. Francis, miembro de la etnia miskita, relata la imposición con presencia policial y el despojo de sus territorios ancestrales, situación que refleja la creciente voracidad minera china en la región.
China expande su influencia minera tras restablecer relaciones diplomáticas
Desde el restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Nicaragua y China en 2021, la presencia de empresas chinas en el sector minero se ha intensificado. Entre 2023 y 2025, se otorgaron más de 30 concesiones, sumando cerca de 920 mil hectáreas, equivalentes al 7 % del territorio nacional. Ocho compañías chinas concentran estas concesiones, desplazando a multinacionales tradicionales y consolidando el oro como el principal producto de exportación.
Reformas legales facilitan operaciones mineras sin consulta previa
La Ley No. 1248 de 2025 eliminó la obligación de realizar estudios de impacto ambiental previos en áreas protegidas, debilitando mecanismos de consulta y evaluación. La Fundación del Río ha documentado que 25 concesiones afectan a 17 territorios indígenas y afrodescendientes, sin cumplir con procesos de Consulta Previa, Libre e Informada, violando la Ley 445 y el Convenio 169 de la OIT.
Comunidades enfrentan impactos ambientales y sociales irreversibles
Líderes indígenas advierten sobre la destrucción de ecosistemas, reducción de caudales de ríos, escasez de pesca y pérdida de bosques debido a la minería. La falta de transparencia sobre métodos de extracción y el uso potencial de sustancias tóxicas genera preocupación por la salud y el modo de vida ancestral.
¿Cómo responderá Nicaragua ante la presión internacional y local?
El Senado de Estados Unidos aprobó en enero de 2026 un proyecto para combatir la minería ilícita en el hemisferio occidental, mencionando a Nicaragua. Mientras tanto, las comunidades indígenas y organizaciones ambientalistas exigen respeto a sus derechos y mayor control sobre las actividades mineras. El futuro de la minería en Nicaragua y la protección de los territorios ancestrales enfrentan un escenario incierto.