La percepción de China ha mejorado notablemente en América Latina, mientras que la imagen de Estados Unidos ha sufrido un fuerte descenso, de acuerdo con la encuesta AMLAT Radar 2026, realizada por la Fundación Friedrich-Ebert-Stiftung, la revista Nueva Sociedad y el grupo Diálogo y Paz.
El estudio consultó a 12.000 personas en diez países de la región —Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, México, Uruguay y Venezuela— y refleja un momento de incertidumbre global en el que China emerge como la única potencia con un aumento en su prestigio en los últimos cuatro años.
Mientras China sube seis puntos en imagen positiva, Estados Unidos cae 17 puntos, y Europa también pierde apoyo, afectada por Alemania y Francia. España lidera con casi un 31% de menciones positivas, seguida muy de cerca por EE. UU. y Alemania, aunque la tendencia muestra una disminución en la popularidad de estas potencias occidentales.
La presencia china se ha vuelto cotidiana en América Latina, con millones de personas utilizando productos y servicios como TikTok, Shein y vehículos eléctricos BYD. China es también el principal socio comercial de Sudamérica, mientras EE. UU. mantiene esa posición en México y Colombia.
El país asiático es considerado por el 36% de los encuestados como el mejor modelo para el desarrollo de sus países, seguido de Japón y Estados Unidos. En Venezuela, la preferencia por los modelos chino y estadounidense es casi igual.
El reporte destaca que los latinoamericanos no ven a China como una amenaza, sino como una opción pragmática vinculada a valores como la educación, la ciencia y la tecnología. En contraste, Estados Unidos es percibido principalmente como una potencia militar y económica, pero su imagen ha sido dañada por la política agresiva y errática de la administración Trump.
Las acciones de EE. UU. en la región, como la supervisión política en Venezuela, la intervención en elecciones de países como Argentina y Honduras, y el uso de la fuerza militar, han contribuido a esta percepción negativa.
Europa, por su parte, es vista como una región alejada de América Latina, con una imagen vinculada al pasado y sin un papel claro e innovador para el futuro, a pesar de la reciente creación de una gran zona de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur.
México es el país que menos valora a Estados Unidos en comparación con China, mientras que en Brasil ocurre lo contrario. La mayoría de los países encuestados consideran que las políticas de Trump tuvieron un impacto negativo, salvo Venezuela, que percibe un efecto ligeramente positivo.
En cuanto a líderes, Trump es el menos confiable con un 25%, seguido por Vladimir Putin con 12%, y Nicolás Maduro con 5%, empatado con Xi Jinping.
Finalmente, el estudio revela tensiones sociales y políticas internas, como el rechazo a la inmigración en Chile y el cuestionamiento a la política exterior brasileña, además del descontento de mexicanos y chilenos con la dominación estadounidense en la región, lo que explica la alta aprobación de líderes progresistas como Claudia Sheinbaum y Gustavo Petro.