El 25 de marzo de 2026, el Gobierno de China expresó su posición frente a la crisis en Oriente Medio, enfatizando que siempre es preferible negociar en lugar de intensificar los combates. En un llamado a la paz, China respaldó todas las iniciativas que ayuden a disminuir las tensiones y a reabrir canales de diálogo en la región.
La crisis actual en Oriente Medio representa una amenaza para la seguridad energética global y pone en riesgo las cadenas de suministro internacionales, aspectos críticos para la estabilidad económica mundial.
"Siempre es mejor sentarse a negociar que intensificar los combates", afirmó el gobierno chino en su comunicado oficial.
Este pronunciamiento se da en medio de un contexto de crecientes tensiones entre China y Estados Unidos, que también observan con atención el desarrollo del conflicto en la región.