Un equipo de investigadores de la Escuela de Medicina de la Universidad del Sur de California ha concluido que la composición química de los sabores y el diseño técnico de los vapeadores influyen más en la genética que la propia frecuencia de consumo. Estos factores podrían derivar en enfermedades muy graves, como el cáncer, según el estudio.
El impacto en los genes: una alerta temprana
Los expertos alertan que los cambios en la expresión de los genes relacionados con enfermedades dan indicios tempranos sobre los daños del vapeo. Estos dispositivos se han puesto de moda en las últimas décadas, especialmente entre la población menor de 30 años.
El estudio, liderado por la Universidad del Sur de California, subraya que no solo la nicotina o la frecuencia de uso son determinantes, sino que los aditivos de sabor y la ingeniería de los dispositivos juegan un papel clave en la alteración genética que puede conducir a patologías severas.
La composición química de los sabores y el diseño técnico de los vapeadores influyen más en la genética que la propia frecuencia de consumo y pueden derivar en enfermedades muy graves como el cáncer.
Un llamado a la regulación y la prevención
Los hallazgos refuerzan la necesidad de una mayor regulación sobre los ingredientes y el diseño de los vapeadores, así como de campañas de prevención dirigidas a los jóvenes, quienes son los principales consumidores de estos dispositivos.