El microtráfico de estupefacientes es, probablemente, la dinámica criminal que mayores ingresos le representa a las estructuras delincuenciales de Medellín, que en el marco de la organización propia que las ha vuelto a caracterizar en los últimos años, han establecido zonas de influencia donde se concentra la actividad de cada uno de los GDO y GDCO activos en la capital de Antioquia.
A pesar de que las drogas están presentes en prácticamente todos los barrios de Medellín, hay puntos donde tanto el consumo como la comercialización de las mismas se concentra de manera eminente. El barrio Trinidad y los barrios aledaños en el sector de Guayabal, que se han conglomerado a los ojos de la ciudad bajo el nombre de 'Barrio Antioquia' es el punto central de la operación de tráfico de estupefacientes en Medellín. Mucho más que los barrios periféricos. Este 'barrio' ubicado en el corazón de la ciudad aloja la actividad de decenas de estructuras que se han quedado con su 'pedazo' de la zona para traficar con estupefacientes de manera masiva.
Un operativo en Belén que desarticuló una red de suministro
En las últimas horas, la Policía Metropolitana del Valle de Aburrá asestó un importante golpe contra esta dinámica criminal. Cinco toneladas de marihuana, avaluadas en más de 5.000 millones de pesos, fueron incautadas en un parqueadero del barrio Belén. La droga pertenecía a las disidencias de las Farc y tenía como destino el Barrio Antioquia, donde sería comercializada al menudeo.
Capturas y estructuras desarticuladas
En el operativo fueron capturados cinco presuntos integrantes de las estructuras delincuenciales conocidas como 'La Unión', 'Barrio Antioquia' y 'Las Violetas'. Estas organizaciones operan en distintos puntos de la ciudad y se disputan el control del microtráfico en la zona céntrica de Medellín.
Este es un golpe significativo a las finanzas de los grupos delincuenciales que operan en Medellín. La marihuana incautada representa una pérdida millonaria para las disidencias de las Farc y sus aliados locales.