Menos tiempo en formularios y más tiempo para el paciente
La investigación publicada por 'JAMA', realizada en cinco centros médicos académicos, encontró una reducción promedio de 13,4 minutos en el uso de historias clínicas electrónicas y ahorros de hasta 16 minutos en labores de documentación clínica. Sin embargo, los investigadores también señalaron que la tecnología no eliminó completamente el trabajo realizado fuera del horario habitual y que su adopción aún es limitada. Solo el 32 % de los profesionales utilizó estas herramientas en al menos la mitad de sus consultas, aunque quienes las emplearon con mayor frecuencia obtuvieron los mayores beneficios.
Menos clics y menos papel le devuelven al médico el enfoque en su oficio; la tecnología debe acercar la conexión humana, no alejarla.
Crece el uso de la inteligencia artificial entre los médicos
Los datos de la Asociación Médica Estadounidense muestran que más del 80 % de los médicos ya utiliza inteligencia artificial en algún contexto profesional y que siete de cada diez consideran que puede ayudar a disminuir el agotamiento asociado a las cargas administrativas. No obstante, también existe cautela frente a su avance. El 88 % de los profesionales consultados manifestó preocupación por la posibilidad de perder habilidades debido a una dependencia excesiva de la tecnología.
Cinco señales de que la IA humaniza la atención en salud
- No le piden repetir lo que ya entregó: antecedentes, exámenes, tratamientos y alergias están disponibles para el profesional, reduciendo repeticiones y errores.
- El médico lo mira más y teclea menos: el registro ocurre en segundo plano, permitiendo que el profesional escuche, pregunte y explique sin digitar constantemente.
- Usted sale con indicaciones claras: las herramientas digitales hacen que la información médica sea más comprensible sobre medicamentos, tratamientos y señales de alerta.
- Hay continuidad entre una cita y la siguiente: la interoperabilidad permite que los profesionales conozcan antecedentes y resultados sin empezar desde cero, reduciendo exámenes repetidos.
- Usted sabe qué pasa con sus datos: transparencia sobre quién accede, dónde se almacena y cómo se protege la información sensible de la historia clínica.
El desafío va más allá de la tecnología
Los expertos coinciden en que la inteligencia artificial puede asumir tareas operativas y administrativas, pero no reemplazar el criterio profesional ni la interacción humana. 'Todo lo que signifique disminuir tareas operativas lo puede hacer la tecnología emergente, pero la creatividad y el pensamiento crítico son humanos. La herramienta da una base, pero no formula las ideas', afirma Dorian Rallón, CEO de Biofile.