Las delegaciones del Gobierno nacional y la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) sostuvieron reuniones extraordinarias en Inda Zabaleta y Tumaco, Nariño, los días 11 y 12 de febrero, para preparar el siguiente ciclo de diálogos de paz.
En un comunicado conjunto firmado por Armando Novoa, jefe negociador del Gobierno, y José Vicente Lesmes, alias Walter Mendoza, líder del CNEB, se reafirmó el supuesto compromiso del grupo armado con la sustitución voluntaria y erradicación de 30.000 hectáreas de cultivos de coca, distribuidas en 15.000 en Nariño y 15.000 en Putumayo.
La CNEB respeta las decisiones autónomas de las comunidades en el tránsito hacia economías lícitas y respalda la protección del medio ambiente, la no deforestación y la no resiembra de cultivos ilícitos, así como el cumplimiento de los compromisos pactados con las comunidades en el marco de la política de sustitución voluntaria.
El presidente Gustavo Petro lanzó un ultimátum al jefe de los Comandos de Frontera, alias 'Araña', para que demuestre en 10 días el cumplimiento del compromiso de erradicar 15.000 hectáreas de hoja de coca en Putumayo, advirtiendo que de no hacerlo se reactivaría su extradición a Estados Unidos por cargos relacionados con narcotráfico.
Además, se acordó respaldar el inicio de las Asambleas del Resguardo Indígena de Inda Zabaleta para superar la economía ilícita asociada a los cultivos de coca, en coordinación con los gobiernos propios del territorio.
El séptimo ciclo de diálogos de paz se realizará los días 11, 12 y 13 de marzo en el corregimiento de Llorente, Tumaco, con reuniones preparatorias previstas para el 26 y 27 de febrero en Bogotá.
Se recordó que en el cierre del sexto ciclo de diálogos se acordó la puesta en marcha de dos Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en la zona rural de Roberto Payán, Nariño, y en Valle del Guamuez, Putumayo, con la participación piloto de 200 combatientes de un total de 2.500 integrantes de la CNEB.
No obstante, informes de inteligencia advierten sobre una posible maniobra del grupo armado para concentrar en las ZUT a combatientes en proceso de salida, lo que podría no impactar la capacidad operativa ni criminal de la estructura.