En Colombia no solo se está invirtiendo cada vez menos, algo que va en contravía del crecimiento económico, sino que las condiciones de financiamiento son más costosas debido a que los inversionistas extranjeros ven mayores riesgos en el país.
Una caída que preocupa
El indicador de inversión pasó del 23,4 % del PIB en 2015 al 15,2 % en 2025, una reducción significativa que refleja un entorno cada vez menos atractivo para el capital. Esta tendencia se agrava con la percepción de riesgo que tienen los inversionistas extranjeros, lo que encarece el crédito y limita las posibilidades de financiar proyectos productivos.
El impacto en la economía
La menor inversión afecta directamente la capacidad del país para generar empleo, impulsar la innovación y mantener un crecimiento sostenido. Sin flujos de capital suficientes, sectores clave como infraestructura, tecnología y energía enfrentan retrasos y mayores costos, lo que repercute en la competitividad nacional.
Colombia, con los peores indicadores fiscales de la región
La situación fiscal del país también contribuye a esta percepción negativa. Según análisis recientes, Colombia presenta los peores indicadores fiscales de la región, lo que incrementa la desconfianza entre los inversionistas y dificulta la atracción de capital extranjero.