Un dilema que trasciende el amistoso
La Selección Colombia se prepara para su penúltimo amistoso antes del Mundial 2026, enfrentando a Costa Rica en El Campín. La gran incógnita es si Luis Díaz, la máxima figura del equipo, debe ser titular o si es mejor aprovechar el partido para buscar relevos y evitar saturarlo. El jugador del Bayern Múnich acumula más de 50 partidos en la temporada y debe adaptarse a la altura de Bogotá, un factor que el cuerpo técnico de Néstor Lorenzo no subestima.
¿Por qué poner a Díaz de titular?
La opción de alinear a Luis Díaz desde el arranque tiene argumentos sólidos. Los minutos de competencia en vivo son escasos antes del debut mundialista, y es vital que la base del equipo funcione bajo presión real. Además, los compromisos de exhibición suelen exigir la presencia de las figuras para los aficionados que compraron boletos. Sin embargo, el estado del césped de El Campín no es el ideal, y el cuerpo técnico evalúa dosificar su participación, posiblemente limitándola a un tiempo.
El plan sin el 7: una prueba de fuego
El escenario más interesante sería dejar a Díaz en el banco. Esto permitiría ensayar cómo reacciona el equipo en su ausencia, una situación que podría darse en el Mundial por lesión o fatiga. Sin Díaz, la estructura defensiva se mantendría, pero en el medio y ataque habría cambios: Portilla y Castaño como ejes, con James como mediapunta y Jhon Arias como extremo, buscando abastecer a Suárez. Es una oportunidad para medir la profundidad del plantel.
No se trata de imaginar una Selección Colombia sin Luis Díaz, pero sí de pensar en una respuesta en un mal momento o ante un rival replegado.
La decisión final estará en manos de Néstor Lorenzo, quien deberá balancear la necesidad de afinación del equipo titular con la de preservar a su estrella. El partido contra Costa Rica no solo es un ensayo, sino una declaración de intenciones de cara a la cita mundialista.