La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, y el presidente de Colombia, Gustavo Petro, protagonizaron un encuentro bilateral en el Palacio de Miraflores durante la Comisión de Vecindad Colombo-Venezolana, marcando un hito en las relaciones entre ambos países.
Este encuentro histórico se destacó por ser la primera visita de un mandatario colombiano a Venezuela tras la operación militar estadounidense del 3 de enero, que impactó la dinámica política de la región.
Durante la reunión, se definió una hoja de ruta con 70 compromisos para fortalecer la integración bilateral, con énfasis en la recuperación económica de la frontera, la cooperación en seguridad y el desarrollo de proyectos conjuntos en energía.
“La conclusión principal es que se fortalece el trabajo entre los dos países en diferentes ámbitos (…) como el transporte, los flujos comerciales en la frontera y las soluciones a dificultades con menores de edad en su documentación y traslado”, afirmó la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
Las mesas técnicas con la participación de diversos ministerios permitieron deliberar y construir propuestas concretas que incluyen acciones de corto y largo plazo, además de la reactivación de consulados para facilitar la atención a las comunidades fronterizas.
- Cooperación en seguridad para garantizar condiciones de libertad y protección frente a grupos ilegales en la frontera.
- Impulso al desarrollo económico y social con enfoque en la reducción de la pobreza y el fomento del desarrollo regional.
- Proyectos conjuntos para reactivar gasoductos y producir energía a partir del gas.
- Atención prioritaria a la situación de colombianos detenidos en Venezuela, con acceso consular garantizado y respeto al debido proceso.
Villavicencio destacó que estos acuerdos se establecen en función del interés compartido de ambos países y no se ven afectados por sanciones internacionales, reflejando la voluntad de avanzar en la integración y soberanía regional.
Este operativo diplomático sin precedentes abre una nueva etapa en las relaciones bilaterales, con un compromiso firme para trabajar conjuntamente en temas estratégicos que impactan directamente a las comunidades de la frontera y a la estabilidad regional.