En la mañana del 23 de marzo de 2026, un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana sufrió un accidente en Puerto Leguízamo, Putumayo, que resultó en 66 personas fallecidas y 57 heridas. La tragedia conmocionó a la región y al país entero.
Un operativo sin precedentes ante el peligro constante
El comandante de bomberos de Putumayo, Eduardo Sanjuan, entregó una nueva versión sobre las labores de emergencia desplegadas tras el accidente. Indicó que controlar el incendio fue sumamente complejo debido a la presencia de material explosivo en la aeronave, lo que representaba un riesgo permanente para los equipos de rescate.
“La presencia de material explosivo nos obligó a extremar las medidas de seguridad para evitar una tragedia aún mayor durante el control del fuego”, afirmó Sanjuan.
Las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer las causas del siniestro, mientras las comunidades y organismos nacionales e internacionales expresan su solidaridad con las víctimas y sus familias.