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Comer en la loma y contemplar la ciudad: el restaurante Ritwal es uno de los miradores más espectaculares de Medellín

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Foto: La voz del país

Noticia Comer en la loma y contemplar la ciudad: el restaurante Ritwal es uno de los miradores más espectaculares de MedellínGracias a su carta variada es uno de los lugares en  donde mejor se come en la capital antioqueña.Los jardines y la vegetación que hacen parte de Alto de los Balsos (Medellín) engalananal lugar. Foto: GONZALO PICONLink Sancho27.03.2026 08:15 Actualizado: 27.03.2026 08:15 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles De todos los calificativos, los sobrenombres y las descripciones de Medellín, sin duda la que más me gusta es aquella de Ciudad de la Eterna Primavera. Porque en Medellín la vegetación no es adorno sino protagonista. Porque los tonos de verde se cuentan por miles. Porque la flora es un estallido de belleza. Porque es imposible no rendirse ante la exuberancia de sus jardines, de los caminos que van del centro hacia las montañas... y de las montañas mismas, que no solo rodean a esa ciudad instalada en un valle pródigo, sino que forman parte de su expansión y le han permitido hacerle honor a ese otro calificativo de Capital de la Montaña.Sí, en Medellín las montañas también son protagonistas. Tanto así que en zonas como El Poblado se habla de lomas para facilitar la ubicación de los viajeros: la loma del Tesoro, la loma de los González, la loma de los Parra... Y es precisamente en una de estas lomas —la de Los Balsos— en donde se encuentra Ritwal, que se ha convertido en uno de los restaurantes favoritos de los paisas, no solo porque los conecta con ese carácter primaveral que forma parte de su esencia, sino también porque se come realmente bien en este lugar.Al llegar, los anfitriones de Ritwal le insisten al visitante en que ha llegado al restaurante más lindo de Medellín. Y, aunque casi todos los “más” son discutibles y dependen del gusto de cada quien, lo cierto es que se trata, sin duda, de un lugar inspirador y de uno de los miradores más espectaculares de la capital antioqueña.La coctelería tiene un gran protagonismo en Ritwal y rinde homenaje a la ‘eterna primavera’. Foto:GONZALO PICON Dispuesto como si se tratara de terrazas o de balcones —el principal para 80 personas y otros para unas 20—, desde las mesas de Ritwal se contempla esa ciudad que no se detiene, las vías que la cruzan en todos los sentidos, la pista del viejo aeropuerto Olaya Herrera, las montañas del otro lado del valle de Aburrá, el río que atraviesa la ciudad, algunos de sus edificios emblemáticos, los parques icónicos... y a medida que cambia la luz, la ciudad se va tiñendo en tonos diversos, hasta que la puesta del sol ofrece uno de los platos principales del menú de paisajes de Ritwal, que no están en la carta pero que constituyen una de las grandes atracciones del restaurante.Lo que sí está en la carta es ese increíble pappardelle con crema de azafrán, jaiba y queso grana padano, un plato que podría simbolizar el estilo culinario del restaurante: ingredientes de primera calidad, equilibrio de sabores, dominio de la técnica y toques que lo acercan a la alta cocina.Algo similar ocurre con el arroz cremoso de langosta, al que le sienta muy bien la presencia del coco, o con el carpaccio de res, un plato del cual hay tantas versiones como cocineros se atrevan a ofrecerla, y que sirve como termómetro del cuidado, la delicadeza y la creatividad de un chef, sin necesidad de desvirtuar un clásico que constituye uno de los abrebocas más apreciados. El de Ritwal lleva alioli de estragón, queso manchego y alcaparras crocantes, y un toque ácido que realza esos buenos sabores que a veces pasan desapercibidos.El capítulo de la parrilla merece especial atención. Más allá de las tradicionales costillas de cerdo glaseadas con salsa barbecue, de una entraña que recomiendo y de ese corte siempre grato cuando está en su punto, que es la picanha —llamémoslo picaña—, sobre los hierros de esta parrilla también hacen presencia colas de langosta, lomos de salmón, langostinos que luego bañan en salsa meunière y, entre otros, ese corte espectacular para compartir que es el tomahawk, en el cual la cercanía al hueso le da a la carne un sabor incomparable.En la imagen se ve el delicioso arroz místico, con langostinos, muelas de cangrejo y mejillones. Foto:GONZALO PICON En Ritwal, también los cocteles le rinden culto a la primavera. En la carta desfilan algunos con nombres inspirados en la estación perpetua de Medellín, como Jardín secreto, Paraíso, Clavel de la India, Feria de las flores o Boulevard de primavera.¿Es Ritwal el restaurante más lindo de Medellín, como dicen sus anfitriones? Cada visitante decidirá si lo es o no para él. Lo cierto es que se trata de un lugar que bien vale la pena conocer en la capital antioqueña, por su vegetación exuberante, por la ubicación que lo convierte en mirador de excepción y, sobre todo, por su buena cocina.SANCHO - PARA EL TIEMPO IG: @sancho_es_sancho LEA TAMBIÉN La historia de Café Pasaje, el más antiguo del centro de Bogotá, fundado en 1936Redacción Tiempo

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