La sensación de abdomen inflamado o distendido es una de las molestias digestivas más frecuentes y puede afectar el bienestar cotidiano. De acuerdo con expertos, modificar algunos hábitos relacionados con la alimentación, el movimiento y el cuidado de la microbiota intestinal puede contribuir a controlar la hinchazón de manera sostenida, siempre que no existan enfermedades subyacentes.
Según explicó el portal especializado en salud y nutrición Tua Saúde, la hinchazón abdominal se manifiesta como una sensación de presión o plenitud en el abdomen y, en algunos casos, se acompaña de una distensión visible. Entre las causas más habituales se encuentran la acumulación de gases, una digestión lenta, la retención de líquidos o una mayor sensibilidad del intestino.
En hombres no puede pasar de 102 cm de circunferencia abdominal, según estándares de salud.
El impacto de la dieta en la hinchazón
Una dieta baja en FODMAP mostró mejores resultados para disminuir la hinchazón, según estudios recientes. Estos carbohidratos fermentables se encuentran en alimentos como cebolla, ajo, legumbres y algunos lácteos, y pueden causar gases y distensión en personas sensibles.
Hábitos que marcan la diferencia
- Comer despacio y masticar bien los alimentos para evitar tragar aire.
- Evitar bebidas gaseosas y endulzantes artificiales.
- Incrementar el consumo de agua y fibra soluble (avena, zanahoria).
- Realizar actividad física regular, como caminar después de las comidas.
- Identificar y limitar alimentos que generan intolerancia individual.
Los especialistas recomiendan consultar con un nutricionista o gastroenterólogo si la hinchazón persiste, para descartar condiciones como el síndrome de intestino irritable o la enfermedad celíaca.