Generaciones enteras en Tumaco vienen soñando con el agua potable y permanente, al punto de que en el transcurso de las últimas décadas ha sido uno de los poblados más sedientos del país en pleno siglo XXI. Pero sus más de 200.000 habitantes están muy cerca de que al abrir los grifos en sus casas puedan disfrutar el líquido para consumo.
Una inversión histórica para un sueño largamente esperado
El Gobierno Nacional y la Gobernación de Nariño han unido esfuerzos para financiar la construcción del anhelado acueducto, con un costo total de 92.000 millones de pesos. Esta obra representa un hito para Tumaco, el segundo puerto del suroccidente colombiano, que durante años ha padecido la falta de acceso al agua potable.
Este proyecto no solo transformará la calidad de vida de los tumaqueños, sino que también impulsará el desarrollo económico y social de la región, garantizando un derecho fundamental largamente postergado.
El impacto en la comunidad
Con la construcción del acueducto, más de 200.000 habitantes de Tumaco dejarán atrás la incertidumbre de no contar con agua potable de forma permanente. La obra no solo resolverá una necesidad básica, sino que también reducirá enfermedades asociadas al consumo de agua no tratada y mejorará las condiciones de vida en uno de los municipios más importantes del Pacífico colombiano.