Jamundí vive una tradición afrodescendiente con el Niño Dios Negro
Desde el 13 hasta el 16 de febrero, el corregimiento de Quinamayó, en Jamundí, se convierte en epicentro de una de sus celebraciones más significativas: la adoración al Niño Dios Negro. Esta festividad representa la identidad y la historia del pueblo afrocolombiano en el sur del Valle del Cauca, combinando espiritualidad, música y danza en un homenaje a los ancestros y la fortaleza comunitaria.
Los habitantes de Quinamayó se reúnen en procesiones, espacios de oración y encuentros culturales donde el canto, los tambores, la marimba y otros instrumentos tradicionales acompañan las alabanzas. Más que un acto religioso, es una manifestación cultural que fortalece los lazos comunitarios y asegura la transmisión de estas tradiciones a las nuevas generaciones.
“La adoración al Niño Dios Negro en Quinamayó es una manifestación viva de nuestra historia y nuestra identidad. Es un momento de encuentro con nuestras raíces, de unión y de fortalecimiento de nuestra comunidad”, afirmó Paola Castillo, alcaldesa de Jamundí.
La Navidad tardía de Cascajal también honra al Niño Dios
En la vereda de Cascajal, corregimiento de El Hormiguero en Cali, las comunidades afrodescendientes celebran en febrero una Navidad tardía dedicada al Niño Dios. Estas festividades, que incluyen ritmos tradicionales como las fugas y jugas, reflejan una tradición compartida con comunidades del norte del Cauca y sur del Valle del Cauca.
La Secretaría de Cultura de Cali destacó que esta manifestación cultural se realiza con total devoción y que se trabaja junto a municipios de la región para que sea reconocida como patrimonio cultural inmaterial de la Nación.
Las raíces afrodescendientes se fortalecen en cada celebración
- La festividad se realiza entre el 13 y 16 de febrero en Jamundí y en días similares en Cascajal.
- Incluye procesiones, canto, danza y música tradicional con tambores y marimbas.
- La comunidad promueve la transmisión de estas tradiciones a niños y jóvenes.
- Autoridades locales apoyan la preservación y exaltación de estas expresiones culturales.
- Se impulsa el reconocimiento oficial de esta festividad como patrimonio cultural inmaterial.
¿Cómo seguirá el reconocimiento de estas tradiciones afrocolombianas?
El impulso para que la adoración al Niño Dios Negro sea declarada patrimonio cultural inmaterial de Colombia abre un camino para visibilizar y proteger las manifestaciones culturales afrodescendientes en el país. La continuidad de estas celebraciones dependerá del apoyo institucional y de la participación activa de las comunidades para mantener vivas sus raíces y fortalecer su identidad.