Un operativo sin precedentes en el sector de las telecomunicaciones de Colombia se vive ante la urgencia de una decisión clave sobre el futuro de Azteca Comunicaciones. Este operador es responsable de una red troncal de 32.000 kilómetros de fibra óptica que provee internet a 893 municipios, muchos de los cuales dependen exclusivamente de esta infraestructura para su conectividad.
Actualmente, Azteca Comunicaciones atraviesa una crisis financiera profunda y se encuentra en proceso de reorganización empresarial. La falta de un comprador que asuma sus costos operativos y obligaciones contractuales pone en riesgo la continuidad del servicio para millones de usuarios, incluyendo empresas, entidades educativas, de salud y públicas.
El impacto en la comunidad
La paralización o interrupción del servicio de Azteca Comunicaciones afectaría gravemente la conectividad en amplias zonas del país, dejando a comunidades enteras sin acceso a internet, con repercusiones en la educación, la salud y la actividad económica local.
La Superintendencia de Industria y Comercio tiene en sus manos una decisión determinante para garantizar la continuidad del servicio y evitar un apagón digital que afecte la inclusión y desarrollo tecnológico en Colombia.
La decisión que tome la Superintendencia es vital para preservar la conectividad en cientos de municipios que dependen exclusivamente de esta red troncal.