El reciente aumento de tensiones en Medio Oriente, marcado por bombardeos entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha provocado un impacto significativo en los mercados financieros globales, situando al dólar en el centro de atención en Colombia.
Durante los primeros días del conflicto, la moneda estadounidense se aproximó a la barrera de 3.800 pesos, un nivel que no se registraba desde finales de 2025, reflejando el nerviosismo de inversionistas ante la volatilidad generada por el escenario geopolítico incierto.
No obstante, el comportamiento del mercado ha sido variable: tras el aumento inicial, el dólar experimentó una corrección y para la tercera jornada hábil de la semana se ubicaba alrededor de 3.750 pesos, lo que indica que la tendencia aún no está establecida.
Los movimientos bruscos en la tasa de cambio evidencian cómo la incertidumbre global y los precios del petróleo influyen directamente en la economía colombiana, generando un escenario de alta volatilidad para el peso.