El pago puntual de los recibos de energía, agua, internet y telefonía celular se consolida en Colombia como un mecanismo directo para mejorar el perfil crediticio y acceder a préstamos con tasas de interés más bajas.
La cancelación puntual de estas obligaciones corrientes ya no constituye una simple transacción de consumo, sino una herramienta financiera que las entidades bancarias evalúan para ofrecer mejores condiciones de crédito.
Según expertos, las finanzas abiertas permiten que los bancos accedan a datos de pagos de servicios públicos, lo que amplía el historial crediticio de los usuarios y reduce el riesgo percibido, traduciéndose en préstamos más baratos.