Un operativo sin precedentes en el ámbito judicial llevó a la Corte Suprema de Justicia a tumbar las condenas contra Juan Carlos y Alfonso Dávila Abondano, empresarios vinculados al Grupo Daabon, en el marco del escándalo Agro Ingreso Seguro (AIS). Esta decisión implica que el proceso penal regrese a sus etapas iniciales para una revisión exhaustiva del preacuerdo pactado con la Fiscalía General de la Nación.
El fallo revoca la sentencia emitida en julio de 2025 por la Sala Penal de la Corte Suprema, que ratificaba la responsabilidad de los hermanos Dávila en la tentativa de apropiación indebida de recursos estatales destinados a pequeños campesinos durante el gobierno de Álvaro Uribe Vélez.
Un retroceso que abre nuevas posibilidades legales
Con esta decisión, los hermanos Dávila Abondano, reconocidos por su liderazgo en la agroindustria de palma y banano en el Magdalena, vuelven a la primera fase del proceso penal. La Sala Laboral busca que se revise minuciosamente el preacuerdo con la Fiscalía, del cual los procesados intentaron retractarse, lo que podría modificar el rumbo del caso.
El caso tiene una larga trayectoria judicial: en 2020 fueron condenados a dos años de prisión por peculado por apropiación agravado en grado de tentativa. Aunque la Sala de Casación Penal confirmó esta sentencia el año pasado, el nuevo recurso extraordinario aceptado por la Sala Laboral cambia el escenario jurídico.
El trasfondo del caso Daabon y Agro Ingreso Seguro
La Corte Suprema había señalado que los hermanos Dávila diseñaron una estrategia para fraccionar predios y acceder a múltiples subsidios de riego del programa Agro Ingreso Seguro, recursos destinados exclusivamente para pequeños productores y no para grandes conglomerados agroindustriales.
Ahora, la justicia deberá determinar si el preacuerdo inicial cumplió con los requisitos legales o si existen motivos para invalidarlo, permitiendo que los empresarios se defiendan nuevamente desde cero ante las acusaciones.