El modelo de salud del magisterio en Colombia, administrado por el Fondo Nacional de Prestaciones Sociales del Magisterio (Fomag), atraviesa una crisis significativa debido a fallas en la entrega de medicamentos y la prestación de servicios médicos. Estas dificultades han generado un creciente malestar entre los docentes, quienes denunciaron interrupciones en sus tratamientos y problemas administrativos.
El impacto en la comunidad educativa se manifestó con la convocatoria a un paro nacional en abril de 2026, como respuesta a las deficiencias en la atención médica y la continuidad de los servicios. El sistema, que fue presentado por el Gobierno como una solución para superar la crisis del sector, ha sido objeto de críticas y protestas.
“Las fallas en la atención y en la entrega de medicamentos afectan directamente la salud y el bienestar de los docentes, quienes exigen respuestas inmediatas y soluciones efectivas”, afirmó un vocero del magisterio.
El paro nacional ha puesto en evidencia la necesidad de revisar y mejorar la administración del sistema de salud del magisterio para garantizar la continuidad y calidad de los servicios médicos. Mientras tanto, los docentes continúan manifestando su preocupación y exigiendo acciones concretas por parte de las autoridades.