La Clínica General del Norte de Barranquilla anunció la suspensión indefinida de cirugías programadas desde el 22 de abril, debido a retrasos en el pago de honorarios a especialistas que acumulan hasta cuatro meses de mora. A pesar de esta medida, los procedimientos urgentes y hospitalarios continúan realizándose con normalidad.
El sindicato de anestesiólogos, agrupado en la Organización Sindical Servicios de Salud de Colombia (Servisalud), comenzó una protesta pacífica dirigida exclusivamente a los procedimientos electivos, garantizando la atención en emergencias, oncología, trasplantes y cuidados críticos para no poner en riesgo la vida de los pacientes.
La raíz de la crisis: cartera morosa millonaria
La crisis financiera de la clínica está vinculada a una deuda de 441.000 millones de pesos que las Entidades Promotoras de Salud (EPS) y otros responsables de pago mantienen con la institución. Esta cartera presenta una antigüedad promedio de 261 días, dificultando el flujo de caja necesario para cumplir con los pagos al personal médico.
La administración de la clínica ha señalado que, a pesar de las dificultades, se están realizando gestiones para recuperar los recursos y establecer acuerdos de pago sostenibles, priorizando la normalización progresiva de los pagos para proteger el bienestar del talento humano.
Impacto en la atención médica y llamado a las autoridades
El Colegio Médico del Atlántico reportó una reducción significativa en la capacidad operativa de la clínica, que pasó de realizar entre 60 y 80 cirugías diarias a solo 6 a 10 procedimientos, limitados casi exclusivamente a emergencias. La disponibilidad de anestesiólogos activos también disminuyó drásticamente.
El Personero de Barranquilla, Miguel Ángel Alzate, advirtió sobre las graves consecuencias de esta insolvencia para la ciudad y respaldó el llamado de los gremios médicos a la Superintendencia Nacional de Salud para que intensifique la vigilancia sobre la clínica y las EPS morosas.
- Creación de una mesa de diálogo en un plazo de cinco días hábiles.
- Establecer un cronograma escrito para la normalización de pagos.
- Mantener la protesta hasta lograr un acuerdo documentado con fechas claras de desembolso.