La sensación de que todo gira, la pérdida de equilibrio o el aturdimiento repentino son episodios frecuentes que pueden tener múltiples causas. Según el doctor Manuel Mozota Núñez, responsable del Grupo de Trabajo de Otorrinolaringología de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), el mareo puede estar relacionado con trastornos del oído interno, alteraciones neurológicas, problemas cardiovasculares o factores cotidianos como la falta de sueño, la ansiedad y la deshidratación.
Las causas más comunes detrás del mareo
- Problemas del oído interno, como vértigo posicional paroxístico benigno.
- Trastornos neurológicos, incluyendo migraña vestibular o accidentes cerebrovasculares.
- Factores cotidianos: estrés, ansiedad, deshidratación o falta de sueño.
- Alteraciones cardiovasculares, como hipotensión o arritmias.
Señales de alerta que no debe ignorar
Aunque la mayoría de los mareos son benignos y pasajeros, los especialistas recomiendan acudir al médico si se presentan acompañados de dolor de cabeza intenso, pérdida de audición, dificultad para hablar, debilidad en un lado del cuerpo, visión doble o desmayos. Ante estos síntomas, es clave buscar atención médica inmediata para descartar afecciones graves.
El mareo puede ser un síntoma de algo más serio cuando aparece de forma repentina, es muy intenso o se asocia con otros signos neurológicos. No es normal que se repita con frecuencia sin una causa aparente.
Recomendaciones para el manejo del mareo
- Mantener una hidratación adecuada y evitar cambios bruscos de posición.
- Reducir el consumo de cafeína, alcohol y tabaco.
- Practicar técnicas de relajación para controlar la ansiedad.
- Consultar con un médico de familia o un otorrinolaringólogo si los episodios son recurrentes.
Para quienes viajan frecuentemente, también es posible activar el modo 'antimareo' en dispositivos móviles, una herramienta que ayuda a reducir la cinetosis o mareo por movimiento, especialmente en trayectos en bus o carro.