En medio de una profunda crisis económica y social, Cuba se prepara para recibir la llegada de la flotilla ‘Nuestra América’, compuesta por tres buques organizados por grupos internacionales que buscan paliar las carencias que enfrentan los cubanos desde hace meses.
La escasez de agua, alimentos y medicamentos ha generado protestas en barrios populares como Cerro, en La Habana, donde familias llevan semanas sin acceso al recurso básico. Mariana, una madre de 30 años, relata cómo ha sido su día a día sin agua potable para su hija pequeña y cómo las protestas con baldes vacíos se han convertido en un grito de auxilio.
El Convoy Nuestra América, impulsado por la organización Internacional Progresista y apoyado por figuras como Greta Thunberg, ha entregado las primeras cinco toneladas de ayuda que incluyen medicamentos, alimentos y sistemas fotovoltaicos, en un momento crítico para la isla, agravado por el bloqueo estadounidense y el fin del combustible proveniente de Venezuela.
En los últimos días, Cuba ha experimentado apagones masivos, tensiones políticas y un sismo en el oriente del país, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel dialoga con Washington y anuncia medidas económicas y liberación de presos.
"Queremos diálogo, no bloqueo", afirma David Adler, organizador del Convoy, quien denuncia las dificultades y amenazas sufridas por los integrantes de la flotilla en su tránsito hacia Cuba.
- La flotilla está integrada por tres barcos con medio centenar de personas cada uno, provenientes de 30 países.
- Entre los miembros se encuentran figuras políticas y activistas internacionales como Pablo Iglesias y Jeremy Corbyn.
- Se entregarán 20 toneladas de ayuda médica y alimentaria, además de paneles solares valorados en medio millón de dólares.
- El objetivo es mitigar el impacto del embargo económico que afecta a Cuba desde hace más de seis décadas.
Fernando Trujillo, director del Ministerio de Salud Pública de Cuba, agradece la ayuda recibida y describe la dificultad para mantener operativos los hospitales, donde la falta de medicamentos es una constante y el personal enfrenta grandes retos.
Activistas como Ada Galano, cubano-italiana, resaltan la importancia de la solidaridad internacional y advierten sobre posibles intervenciones externas, reafirmando el compromiso con la resistencia pacífica del pueblo cubano.
Roberto, trabajador del sector hotelero en La Habana, expresa la esperanza de que lleguen más embarcaciones como esta, tras recibir escasa ayuda en envíos anteriores, y destaca la importancia de la solidaridad familiar y comunitaria.
David Adler concluye señalando que aunque la ayuda humanitaria no resuelve todas las necesidades, es una herramienta clave para presionar a los gobiernos y garantizar el envío de combustible, alimentos y medicamentos esenciales para la población cubana.