Un operativo sin precedentes en la lucha contra la explotación sexual infantil
En Colombia, cada día durante la última década, al menos cinco niñas, niños y adolescentes han sido víctimas de explotación sexual comercial. Así lo revela un informe del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) que registra 22.697 casos entre enero de 2015 y diciembre de 2025.
Bogotá, Medellín y Cali, epicentros del delito
Las ciudades de Bogotá, Medellín, Cali, Cartagena e Ibagué concentran cerca del 48% de los casos reportados. Bogotá D.C. lidera con 5.609 víctimas, seguida por Antioquia con 4.553 y Valle del Cauca con 1.874 casos, evidenciando que estos territorios son los principales focos de explotación sexual comercial infantil.
Perfil de las víctimas y características del delito
El informe destaca que el 81,84% de las víctimas son niñas y adolescentes mujeres, con 18.577 casos, principalmente entre los 14 y 17 años. También se registraron 3.432 niños víctimas, mayormente en el mismo rango de edad, y 688 casos sin especificar el sexo. La mayoría de las víctimas son nacidas en Colombia, aunque también hay casos de menores provenientes de Venezuela.
- Material de abuso sexual de menores: más de 12.000 registros.
- Demanda de explotación sexual comercial.
- Inducción a la explotación.
- Uso de medios de comunicación para ofrecer servicios sexuales con menores.
- Proxenetismo.
Presuntos responsables y desafíos en la denuncia
Entre 2015 y 2025, 18.883 personas fueron vinculadas a investigaciones por estos delitos, con un pico de 2.034 casos en 2019. La mayoría de los presuntos agresores son hombres (72,71%), aunque se reportaron más de cuatro mil mujeres vinculadas. Las autoridades advierten que el subregistro es un gran reto debido al miedo y la presión que enfrentan las víctimas para denunciar.
Desde el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar se señala que estas cifras deben entenderse como una línea base que evidencia la necesidad de fortalecer la articulación institucional, mejorar los sistemas de información y garantizar entornos seguros para la denuncia.
Llamado a una acción sostenida y colectiva
El informe concluye que enfrentar la explotación sexual infantil requiere esfuerzos continuos que involucren al Estado, las familias, el sistema educativo y la sociedad en general, para prevenir, detectar y sancionar estos delitos y proteger integralmente a niñas, niños y adolescentes en Colombia.