La séptima etapa de la París-Niza, originalmente planeada con un recorrido de 138,7 km, se transformó en una jornada caótica y peligrosa debido a las condiciones climáticas adversas en los Pirineos Atlánticos. La organización decidió recortar la etapa a solo 47 km para evitar la llegada en el alto de Auron, un puerto de primera categoría, a causa de la lluvia, la nieve y los fuertes vientos.
En medio de estas complicaciones, el colombiano Daniel Felipe Martínez (Red Bull) logró mantenerse ileso y conservar su posición en el podio general. Por otro lado, su compatriota Harold Tejada (Astana) sufrió una caída en los últimos kilómetros, lo que afectó su desempeño.
El danés Jonas Vingegaard (Visma), líder de la carrera, también enfrentó dificultades pero logró evitar los incidentes y conservar el liderato tras la victoria en la etapa del francés Dorian Godon (Ineos).
- La etapa se recortó de 138,7 km a 47 km por el mal tiempo.
- Una docena de ciclistas abandonaron la prueba debido a las condiciones extremas.
- Tim Marsman (Alpecin) intentó un ataque a 28 km de meta pero fue alcanzado.
- Caídas afectaron a varios corredores, incluyendo a Harold Tejada y Vito Braet.
- Dorian Godon ganó la etapa en un esprint frenético, seguido por Biniam Girmay.
- Jonas Vingegaard se mantiene como líder general de la París-Niza.
“La etapa reina se convirtió en una prueba de resistencia ante la adversidad climática, donde la seguridad y la estrategia fueron clave para seguir en carrera.”