La celebración anual de Vanity Fair tras los Premios Oscar es un evento icónico que desde hace tres décadas brilla por su elegancia y exclusividad. Este año, bajo la dirección de Mark Guiducci, la fiesta recuperó su esplendor reuniendo a premiados y celebridades en un despliegue de moda y estilo.
La actriz Jessie Buckley, ganadora por su papel en 'Hamnet', destacó con un vestido de Chanel mientras mostraba orgullosa su estatuilla. La casa francesa fue una de las más presentes, vistiendo a varias figuras de la noche.
Impacto y audacia en los atuendos de la noche
Anya Taylor-Joy sorprendió con un mono corto negro de la colección otoño-invierno 1994 de John Galliano, complementado con un tocado y un colgante de diamantes de Tiffany que acapararon todas las miradas. La pieza, ligada a la moda vintage, también conectó con el videoclip de Rosalía.
Kim Kardashian llevó un vestido dorado de Gucci, parte de la última colección presentada en Milán, aportando un toque único con lentillas azules que contrastaban con su cabello oscuro. Su hermana Kendall Jenner optó por un vestido hecho a medida de Chanel, acompañado de joyas Tiffany y zapatos Gianvito Rossi.
- Troye Sivan con un traje de raso blanco de Tom Ford.
- Julia Fox con un vestido de Viktor & Rolf de inspiración isabelina.
- Emma Chamberlain en un diseño romántico de Valentino.
- Nicole Kidman en un vestido sirena de Chanel.
- Elle Fanning y Dakota Fanning con elegantes vestidos negros de Givenchy y Zuhair Murad respectivamente.
- Cara Delevingne con un vestido de Thom Browne.
- Hailey Bieber en un vestido animal print de Armani.
- Demi Moore luciendo un vestido armadura con cola de plumas de Balenciaga.
- Karol G con un diseño escultórico de Ashi Studio.
Complementando la velada, celebridades como Heidi Klum, Selma Blair, Jane Fonda, Olivia Rodrigo y Dua Lipa mostraron propuestas diversas que combinaron vanguardia y sofisticación, reafirmando la importancia de la moda como expresión en eventos de alta relevancia cultural.
Un desfile de talento y creatividad en la alfombra roja
La fiesta de Vanity Fair no solo resaltó a los ganadores de los Oscar, sino que sirvió como escaparate para diseñadores y casas de moda que continúan marcando tendencia en la industria. Cada look fue una declaración de estilo que fusionó historia, innovación y elegancia, consolidando la relevancia del evento en el calendario mundial de moda y entretenimiento.