El pasado 3 de abril, Venezuela completó tres meses sin Nicolás Maduro en funciones tras su captura, lo que llevó a la vicepresidenta Delcy Rodríguez a asumir el poder de forma interina. Sin embargo, la Constitución venezolana impone un límite temporal a esta situación, lo que genera incertidumbre sobre el futuro político del país.
El impacto en la gobernabilidad venezolana
Según la Carta Magna, la vicepresidenta puede ejercer el interinato presidencial por un periodo inicial de 90 días, prorrogables por otros 90 días más. Si la ausencia del presidente se declara definitiva, se debe convocar a elecciones en un plazo máximo de 30 días para elegir un nuevo mandatario.
Expertos consultados señalan que el vencimiento de este plazo sin la convocatoria a elecciones podría profundizar la crisis institucional, afectando la legitimidad del Ejecutivo y la estabilidad política en Venezuela.
Relaciones internacionales y legitimidad
A pesar de la crisis interna, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, legitimó la figura de Delcy Rodríguez al flexibilizar sanciones y restablecer relaciones diplomáticas con Venezuela, lo que añade un componente internacional a la situación política actual.