Bogotá enfrentará cambios urbanos con la desaparición del conocido puente de la calle 100 con carrera Séptima. Esta intervención, enmarcada en el megaproyecto del Corredor Norte, busca unir las futuras troncales de TransMilenio mediante una infraestructura moderna que duplicará la capacidad vial actual.
Las tres fases de la obra
La construcción del tramo del servicio de transporte público en la capital contempla tres momentos fundamentales en su construcción, según informó la Alcaldía Mayor de Bogotá. Estos incluyen la demolición del puente actual, la adecuación del suelo y la instalación de la nueva estructura que soportará el corredor troncal.
Impacto en la movilidad del sector
Con la demolición del puente, se espera que los desvíos y cierres viales afecten temporalmente a los conductores y peatones que transitan por la calle 100 y la carrera Séptima. Las autoridades han dispuesto rutas alternas y señalización especial para minimizar las molestias durante esta etapa crítica de la obra.
Esta intervención es clave para el futuro del transporte público en Bogotá, ya que permitirá conectar de manera eficiente las troncales del norte con el resto del sistema TransMilenio.
El proyecto avanza en paralelo con otras obras del sistema, como el grupo 9 de la avenida 68, que ya supera el 83 % de avance y cuyas estaciones de TransMilenio registran un 70 % de progreso, según reportó la periodista Tatiana Moreno Quintero.
Se espera que el nuevo corredor no solo mejore los tiempos de desplazamiento, sino que también reduzca la congestión vehicular en uno de los puntos más críticos de la capital colombiana.