El sábado 2 de mayo, el pueblo Nasa en Putumayo sufrió una nueva escalada de violencia cuando hombres armados del grupo Comandos de la Frontera ingresaron al resguardo Jerusalén y, horas más tarde, instalaron un retén ilegal en el resguardo San Luis Alto Picudito, reteniendo a un comunero y limitando la movilidad nocturna.
La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz denunció que los Comandos de la Frontera operan con creciente control en la zona campesina e indígena, imponiendo reuniones obligatorias y restricciones, a pesar de la presencia de la Fuerza Pública en la región.
- Ingreso armado en motocicletas al resguardo Jerusalén a las 5:30 p.m.
- Instalación de un retén ilegal en San Luis Alto Picudito a las 8 p.m.
- Retención y revisión forzada del celular de un comunero Nasa.
- Retención de campesinos en Argelia, Cauca, durante 24 horas el 25 de abril.
La Defensoría del Pueblo ha emitido alertas tempranas desde 2021 sobre la presencia del grupo en Putumayo, señalando su expansión territorial y su adhesión a la disidencia Segunda Marquetalia bajo el nombre de Ejército Bolivariano, lo que ha intensificado las disputas armadas en la región.
“Es urgente que, en el marco de la política de 'paz total', la Consejería Presidencial para la Paz garantice el respeto de los derechos fundamentales de la población civil frente a los abusos de los grupos armados ilegales.”
La Comisión Intereclesial advierte que no existen respuestas efectivas para proteger a las comunidades indígenas y campesinas, quienes continúan enfrentando confinamientos, control territorial por grupos armados y una crisis humanitaria en Putumayo y zonas aledañas.