Betoma revela una civilización inédita en la Sierra Nevada
El reciente descubrimiento de Betoma, una extensa red de asentamientos indígenas, representa el mayor hallazgo arqueológico del siglo en Colombia. Con 8.334 estructuras líticas registradas, este complejo es 40 veces más grande que Ciudad Perdida, el emblemático sitio tairona ubicado en Buritaca-200.
Este hallazgo replantea el conocimiento sobre el urbanismo prehispánico en la región, evidenciando una organización social y territorial mucho más compleja de lo que se había documentado hasta ahora.
La historia detrás de la exploración arqueológica en la Sierra Nevada
En 1976, un equipo oficial conformado por los arqueólogos Luisa Fernanda Herrera, Gilberto Cadavid, la arquitecta y escritora Bernardo Valderrama, y los guías Franky Rey y ‘el Negro’ Rodríguez, inició la exploración de Ciudad Perdida, también conocida como Teyuna. Lucía Rojas de Perdomo, arqueóloga del grupo, tuvo que abandonar la expedición debido a lesiones, pero su aporte fue fundamental.
En ese entonces, la zona ya sufría saqueos por parte de guaqueros, quienes incluso intentaron negociar con el Estado para repartir los objetos arqueológicos utilizando un helicóptero para facilitar el acceso. Afortunadamente, esta propuesta no prosperó, preservando el patrimonio cultural.
Betoma redefine la arqueología y el patrimonio cultural colombiano
El descubrimiento de Betoma no solo amplía el mapa arqueológico de Colombia, sino que también invita a repensar las dinámicas sociales, económicas y urbanísticas de las culturas indígenas que habitaron la Sierra Nevada. Su estudio promete abrir nuevas líneas de investigación y fortalecer la protección de estos territorios ancestrales.
“Betoma es un testimonio invaluable que cambia la narrativa sobre la complejidad y alcance de las civilizaciones prehispánicas en Colombia.”
¿Cómo impactará Betoma en la conservación y turismo cultural?
Con este hallazgo, las autoridades y expertos enfrentan el reto de proteger y gestionar un patrimonio arqueológico sin precedentes en Colombia. Además, Betoma podría convertirse en un nuevo destino para el turismo cultural sostenible, que respete y promueva el legado indígena de la Sierra Nevada.