En una acción sin precedentes contra los delitos ambientales en el Caribe colombiano, las autoridades desmantelaron un complejo de minería ilegal ubicado en las estribaciones de la Sierra Nevada de Santa Marta, en el departamento del Magdalena.
Este operativo reveló la magnitud de la explotación minera aluvial a cielo abierto, la cual funcionaba bajo una fachada técnica sofisticada pero sin ningún tipo de permiso ni licencia ambiental.
Durante la intervención, se encontraron retroexcavadoras sobre orugas de gran capacidad y sistemas de bombeo industrial diseñados para la captación ilícita de caudales, herramientas que evidencian la organización y el alcance de las bandas criminales que manejaban la operación.
La devastación causada pone en jaque la estabilidad hídrica y biológica de la región, afectando irreversiblemente los ecosistemas de la Sierra Nevada.
Las autoridades continúan con las investigaciones para desarticular completamente estas estructuras criminales y proteger los recursos naturales de la zona.