En la zona rural del municipio de La Calera, Cundinamarca, se desarrollaba la final de un circuito internacional de peleas clandestinas de perros cuando una operación conjunta entre la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación irrumpió en el lugar, capturando a 13 personas vinculadas a esta estructura criminal.
Entre los capturados hay nueve extranjeros provenientes de República Dominicana, Venezuela y Ecuador, además de cuatro colombianos, incluyendo un médico veterinario que, según la investigación, usaba equipos médicos para mantener vivos a los perros y prolongar los combates, incrementando su sufrimiento.
La red organizaba combates entre perros de razas consideradas potencialmente peligrosas en escenarios clandestinos, moviendo apuestas ilegales que alcanzaban hasta 1.000 dólares por combate a través de plataformas digitales y grupos cerrados, con montos en sitio que oscilaban entre 5 y 10 millones de pesos.
El evento ilegal había sido trasladado a Colombia tras realizarse en otros países, evidenciando el carácter transnacional de la organización que combinaba tecnología y eventos itinerantes para evadir a las autoridades mientras explotaban el maltrato animal para obtener ganancias ilícitas.
“Este contundente resultado operativo nos permitió desarticular una red criminal transnacional que instrumentalizaba el maltrato animal, organizando peleas clandestinas de perros para apuestas ilegales a través de plataformas digitales.”
El brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea, director de Carabineros y Protección Ambiental, destacó que esta estructura criminal convirtió el maltrato animal en un negocio ilegal de alto movimiento económico, utilizando aplicaciones digitales para coordinar apuestas.
La intervención no solo impidió la realización de la final del circuito internacional, sino que también expuso cómo estas redes criminales operan en Colombia, combinando tecnología y crueldad para mantener un lucrativo negocio ilegal con graves afectaciones a los animales.