El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su administración ha sostenido "muy buenas y productivas conversaciones" encaminadas a resolver el conflicto en Medio Oriente, que ha escalado militarmente desde finales de febrero.
Por su parte, el gobierno iraní confirmó desde Teherán que ha recibido mensajes de Estados Unidos a través de intermediarios con el objetivo de negociar el fin de las hostilidades, pero negó que existan negociaciones directas entre ambos países.
El diálogo se mantiene a través de canales indirectos, sin contacto oficial directo entre Washington y Teherán.
Este intercambio se produce en un contexto de tensión creciente, que llevó a Donald Trump a ordenar la postergación por cinco días de ataques contra la infraestructura energética iraní, buscando una vía diplomática para reducir la confrontación.
La comunidad internacional sigue atentamente el desarrollo de estas conversaciones, esperando que conduzcan a una desescalada efectiva del conflicto.