En un discurso ofrecido desde la Casa Blanca, el presidente Donald Trump declaró que Estados Unidos ha conseguido "victorias rápidas, decisivas y abrumadoras" contra Irán, en el marco del conflicto iniciado el 28 de febrero junto a Israel.
Trump destacó que las fuerzas iraníes han sufrido pérdidas severas: "La armada iraní no existe, sus líderes están muertos, su comando de control de la Guardia Revolucionaria fue diezmado, su habilidad para construir drones fue destruida y sus lanzadores de cohetes fueron volados en pedazos."
"Nunca en la historia un enemigo ha perdido tan rápidamente (...) Están diezmados."
El mandatario estadounidense afirmó además que los objetivos militares de la guerra están "casi cumplidos" y que las operaciones continuarán con intensidad durante las próximas dos o tres semanas para "terminar el trabajo".
Este anuncio se produce en medio de una alta expectativa internacional sobre el desarrollo de la escalada regional y la respuesta de Irán frente a los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel.