En la mañana del miércoles 4 de mayo, la Universidad de Antioquia fue escenario de graves disturbios protagonizados por al menos 40 encapuchados, quienes se enfrentaron a la fuerza pública y obligaron a la suspensión de actividades académicas, administrativas y de investigación.
Un panfleto y una movilización violenta
Los hechos comenzaron tras la distribución de panfletos firmados por un movimiento autodenominado 'Alianza Clandestina Antifascista'. Poco después, los encapuchados llegaron al campus armados con armas de fogueo, de paintball, 'papas bombas' y bombas molotov, desatando enfrentamientos con las autoridades.
La respuesta de las autoridades
La administración distrital desplegó al Undmo (antiguo Esmad) para retomar el control del sector. Durante la intervención, dos encapuchados fueron capturados. Uno de ellos fue detenido por obstrucción a la autoridad, mientras que el otro, identificado como alias 'Cuervo', fue rastreado a través del sistema de cámaras de seguridad de la ciudad y capturado en flagrancia por porte ilegal de armas y agresión a la fuerza pública.
Son actos propios de terroristas y delincuentes que se escudan en un territorio universitario creyendo que son intocables. No lo son.
Las declaraciones son del secretario de Seguridad, Manuel Villa Mejía, quien también informó que durante allanamientos posteriores las autoridades incautaron banderas del Eln, y que una de las consignas de estos grupos era atentar contra miembros de la fuerza pública.