Los hermanos Morgado aceptaron su culpa en el homicidio
Un juez penal avaló un preacuerdo entre la Fiscalía y la defensa de José Gregorio y Estarlin Oswaldo Morgado, quienes reconocieron su participación en la planificación y apoyo logístico del asesinato de Zaida Andrea Sánchez, conocida como alias ‘La Diabla’. Por estos hechos, recibieron condenas de 19 y 15 años de prisión por homicidio agravado y delitos relacionados con armas de fuego.
El asesinato ocurrió cerca de un hotel en Medellín
La noche del 22 de enero de 2025, en el barrio Naranjal, la víctima fue atacada cuando se encontraba con su hijo. Los hermanos Morgado coordinaron el traslado y la huida del autor material, utilizando una motocicleta comprada horas antes en el centro de Medellín para facilitar el ataque.
La investigación permitió la captura en Barranquilla
La Fiscalía, apoyada en pruebas como la motocicleta abandonada y análisis de cámaras y huellas, vinculó a los hermanos con el crimen. La Policía Nacional capturó a los Morgado en febrero de 2025 en Barranquilla, donde intentaban evadir la justicia.
Alias ‘La Diabla’ tenía antecedentes y vínculos complejos
Zaida Andrea Sánchez, de 27 años, contaba con antecedentes delictivos y estaba involucrada en investigaciones judiciales de mayor alcance, incluso con posibles conexiones violentas fuera de Medellín, lo que añade complejidad al caso y su impacto en la comunidad.
El ataque se produjo cuando descendía de una camioneta en el barrio Laureles, siendo interceptada por dos hombres armados en motocicleta que le dispararon múltiples veces. Murió pese a ser trasladada rápidamente a un centro asistencial.
La condena refuerza el compromiso contra la violencia en Medellín
La sentencia contra los hermanos Morgado ejemplifica la respuesta judicial ante casos de alto impacto y la intensificación de esfuerzos para desarticular grupos criminales en la región. La colaboración interinstitucional y el seguimiento riguroso fueron claves para esclarecer los hechos.
Este caso ha generado gran atención pública y podría influir en futuras investigaciones relacionadas con el crimen organizado y la violencia en Colombia, manteniendo a la sociedad alerta sobre estos desafíos.