La noche del 22 de abril de 2026 transcurría con normalidad en la carrera 15 con calle 24, sector Santa Fe, hasta que un encuentro tenso entre seguidores de Atlético Nacional y Junior escaló en una violenta riña. Lo que comenzó como un cruce de palabras derivó en una persecución, enfrentamientos colectivos y disparos que dejaron un saldo fatal.
El brigadier general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, confirmó que el conflicto inició cuando un grupo de hinchas de Nacional, que se desplazaban tras reunirse, se topó con seguidores del Junior, quienes les indicaron que no debían estar en ese lugar, desencadenando la confrontación.
Durante la riña, uno de los involucrados, aún por identificar, sacó un arma de fuego y disparó contra los presentes, provocando que tres personas resultaran heridas por bala y otras tres con armas cortopunzantes. Dos de los heridos fallecieron a causa de las heridas.
- Luis Miguel Ovalle Murillo
- Sebastián Michael Pérez Montenegro
Las autoridades activaron de inmediato los protocolos de investigación. Equipos de Policía Judicial y el CTI de la Fiscalía General de la Nación llegaron al lugar para la inspección y recolección de pruebas, además de revisar cámaras de seguridad y tomar testimonios para identificar a los responsables.
El comandante Cristancho señaló que este tipo de encuentros entre barras suelen darse los miércoles como parte de actividades de apoyo a sus equipos y que, hasta ahora, no habían generado hechos violentos de esta magnitud. Sin embargo, en esta ocasión, la intolerancia desencadenó una confrontación fatal.
La Policía mantiene un despliegue operativo y de inteligencia para localizar a los responsables del ataque, mientras la Fiscalía centra su investigación en identificar quién accionó el arma de fuego y a los agresores con armas blancas.
Este episodio no es aislado. El pasado 2 de abril de 2026, en la localidad de Teusaquillo, una riña entre hinchas en las inmediaciones del estadio El Campín involucró armas blancas y machetes, dejando en evidencia la persistencia de la violencia entre barras futboleras en Bogotá.
“Estos hechos de intolerancia evidencian los riesgos que representan las confrontaciones entre barras en la ciudad, por lo que la Policía mantiene máxima alerta para prevenir nuevos incidentes.” — Brigadier General Giovanni Cristancho