Mientras miles de familias en Santa Marta pasan horas y días esperando que llegue el agua a sus casas, las autoridades descubrieron lavaderos de motos que, presuntamente, estaban robando el recurso directamente de las redes principales del acueducto para mantener funcionando sus negocios.
Un operativo contra la ilegalidad y el daño ambiental
Durante el operativo, que dejó nueve personas capturadas, también se detectó que varios establecimientos estarían vertiendo aguas residuales contaminadas hacia la quebrada Tamacá, agravando la crisis ambiental en la ciudad.
Estas prácticas agravan la crisis de abastecimiento que golpea a la ciudad.
La Alcaldía de Santa Marta informó que los capturados deberán responder por los delitos de hurto de agua, contaminación ambiental y daño a los recursos naturales. Las investigaciones continúan para determinar si hay más establecimientos involucrados en estas prácticas ilegales.