La reciente alerta sanitaria internacional declarada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) debido al brote de ébola en República Democrática del Congo volvió a encender las alarmas sobre la posibilidad de que el mundo enfrente una nueva pandemia pocos años después de la crisis provocada por el covid-19.
El análisis de las expertas
Especialistas colombianas en salud pública aseguran que el mayor riesgo continúa siendo la aparición de un nuevo virus respiratorio altamente transmisible. Sin embargo, destacan que brotes como los de ébola, hantavirus, sarampión y dengue son señales de alerta que no deben subestimarse.
Un escenario complejo
El ébola, con una alta tasa de letalidad, y el hantavirus, que puede causar síndrome pulmonar grave, se suman a la preocupación por el sarampión, que resurge en varias regiones por bajas coberturas de vacunación, y el dengue, endémico en países tropicales como Colombia.
No podemos bajar la guardia. La vigilancia epidemiológica y el fortalecimiento de los sistemas de salud son clave para evitar que un brote local se convierta en una nueva pandemia.
Las expertas coinciden en que la experiencia del covid-19 dejó lecciones importantes, pero también vacíos en la preparación global. La inversión en ciencia, la cooperación internacional y la comunicación clara a la población son herramientas fundamentales para enfrentar futuras amenazas.