La guerra comercial entre Colombia y Ecuador ha generado un impacto directo en la operación de las petroleras Ecopetrol y GeoPark en el departamento de Putumayo. La reciente decisión del gobierno ecuatoriano de incrementar en un 900 % las tarifas de transporte de crudo a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote) ha puesto en riesgo la viabilidad logística y financiera de la exportación del petróleo colombiano.
Este aumento tarifario, que pasó de cerca de 3 dólares a aproximadamente 30 dólares por barril, modifica sustancialmente la estructura de costos de las petroleras, que tradicionalmente han utilizado esta ruta para sacar la producción del Putumayo.
Adicionalmente, desde el 24 de diciembre, Ecuador cerró la frontera en el paso San Miguel–Sucumbíos, bloqueando el transporte por carrotanques y limitando las alternativas logísticas disponibles para las empresas en la región.
El impacto en la comunidad petrolera y la economía regional
Esta coyuntura obliga a Ecopetrol y GeoPark a explorar rutas alternativas para evitar la paralización de sus operaciones, un desafío que pone en jaque la continuidad de la producción petrolera en Putumayo y afecta la economía local y nacional.
Mientras tanto, la tensión comercial sigue escalando entre ambos países, generando incertidumbre en el sector energético y en los mercados que dependen de la estabilidad de la cadena logística del crudo colombiano.