El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció este jueves nuevas sanciones económicas contra el presidente cubano Miguel Díaz-Canel, su esposa, miembros de la familia Castro y entidades fundamentales para el régimen. La medida se produce en medio de una creciente presión económica sobre la isla, en un intento por debilitar la estructura política, militar y económica del gobierno cubano.
Las sanciones, que incluyen la congelación de activos y la prohibición de transacciones financieras con ciudadanos y entidades estadounidenses, apuntan directamente a Díaz-Canel y su círculo cercano, así como a organizaciones clave que sostienen el régimen. Esta acción se suma a una serie de restricciones previas que buscan aislar económicamente a Cuba.
La decisión de Washington refleja una postura más agresiva hacia La Habana, en un contexto de tensiones diplomáticas y económicas. Las sanciones también afectan a entidades militares y políticas que han sido señaladas como pilares del control gubernamental en la isla.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial a las nuevas sanciones, pero se espera que la medida genere una fuerte reacción por parte de las autoridades de la isla y sus aliados internacionales.