El primer año del segundo mandato de Donald Trump ha estado marcado por un incremento significativo en el uso de la fuerza contra migrantes detenidos por la agencia ICE en Estados Unidos. Un informe reciente del diario The Washington Post expone que los detenidos han sido víctimas de golpes, gas pimienta y ataques con pistolas eléctricas ‘taser’ al solicitar agua o atención médica.
El impacto en la comunidad migrante
Desde comienzos de 2025, al menos 106 migrantes detenidos han resultado heridos, presentando lesiones que incluyen convulsiones, dislocaciones, fracturas y traumas. Estas prácticas han generado preocupación y críticas sobre el trato que reciben los inmigrantes bajo custodia de ICE.
La política migratoria agresiva encabezada por Donald Trump ha propiciado un ambiente de violencia y abuso dentro de los centros de detención.
El aumento en el uso de la fuerza se ha convertido en un tema central en el debate sobre derechos humanos y la gestión migratoria en Estados Unidos, llamando la atención de organizaciones internacionales y defensores de los derechos de los migrantes.