El bloqueo de Estados Unidos contra Cuba ha paralizado la entrega de cerca de 20.000 toneladas de alimentos del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU. De ese total, unas 11.000 toneladas están atascadas en almacenes y otras 8.000 se distribuyen con serias dificultades y lentitud, según reportes de Naciones Unidas.
Falta de combustible agrava la crisis
El principal obstáculo es la escasez de combustible, derivada del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos. Esto impide que los camiones y equipos logísticos del PMA puedan movilizar los alimentos hacia las comunidades más necesitadas, en un momento en que la isla enfrenta una grave crisis energética, económica y social.
La situación se ha intensificado desde enero, cuando la administración de Washington implementó una política de máxima presión que incluye sanciones más estrictas al suministro de petróleo y derivados, afectando directamente la capacidad de distribución de ayuda humanitaria.
Este desafío logístico coincide con un momento de crecientes necesidades en Cuba porque a la grave crisis energética, económica y social que sufre la isla desde hace años se le ha sumado desde enero la política de máxima presión de Washington.
Impacto humanitario y llamado internacional
Organizaciones humanitarias y gobiernos aliados han denunciado que el bloqueo estadounidense viola el derecho internacional humanitario al obstaculizar la entrega de alimentos y medicinas. La ONU ha reiterado su llamado a levantar las sanciones que afectan a la población civil, mientras la comunidad internacional observa con preocupación el deterioro de las condiciones de vida en la isla.
- 11.000 toneladas de alimentos del PMA están completamente varadas en almacenes.
- 8.000 toneladas adicionales se distribuyen con extrema lentitud por falta de combustible.
- La política de máxima presión de EE.UU. ha agravado la crisis desde enero.
- Cuba enfrenta una crisis energética, económica y social sin precedentes.