Un diagnóstico que llega tarde
El cáncer de ovario, aunque no es el tumor más frecuente entre las mujeres, se mantiene como el más letal dentro de los cánceres ginecológicos. Adriana Flórez Corzo, gerente médica de oncología de GSK, destacó en una entrevista la dificultad que existe para detectarlo en etapas tempranas, lo que agrava el pronóstico para las pacientes.
Signos que no deben pasarse por alto
Los síntomas más comunes, como dolor abdominal persistente, cambios en el tránsito intestinal y la sensación de una masa en el abdomen, suelen manifestarse cuando la enfermedad ya está en una etapa avanzada. Esto dificulta la intervención oportuna y reduce las opciones de tratamiento exitoso.
La urgencia de promover la información y detección
La falta de campañas y programas efectivos para la detección temprana del cáncer de ovario limita la posibilidad de mejorar los índices de supervivencia. Expertos hacen un llamado a fortalecer la educación y la comunicación sobre esta enfermedad, especialmente en mujeres mayores y en etapa de menopausia, grupos que presentan mayor riesgo.
“Es fundamental que la comunidad médica y la sociedad en general estén alertas a los síntomas y promuevan controles regulares para salvar vidas.” - Adriana Flórez Corzo, gerente médica de oncología de GSK