El cabello humano, compuesto principalmente de queratina y presente en miles de folículos en el cuerpo, cumple funciones que van más allá de lo estético: protege, detecta estímulos y puede reflejar el estado de salud, según expertos.
Con alrededor de 100.000 folículos pilosos en el cuero cabelludo, cada uno capaz de generar cabello y pigmento en un proceso comparable a una “impresora 3D”, el cabello ocupa un lugar central tanto en la identidad personal como en la biología humana.
El cabello actúa como un archivo biológico que puede ofrecer pistas importantes sobre la salud general del organismo.
Además de su función estética, el cabello protege la piel y ayuda a detectar estímulos ambientales, funcionando como un sensor natural del cuerpo.
Especialistas recomiendan prestar atención a cambios en el cabello y el cuero cabelludo, ya que pueden ser señales de condiciones de salud subyacentes, incluyendo causas poco comunes de picazón y otros síntomas.