Un cambio significativo en la alimentación de los colombianos se evidencia con la duplicación del consumo de pescado en la última década. Según datos oficiales, el consumo per cápita aumentó de 5,3 kilogramos a 11,4 kilogramos en 2025, consolidando al pescado como una proteína clave en la dieta nacional.
Este crecimiento responde a varios factores, entre ellos el auge de la acuicultura, que ha ampliado la oferta y garantizado la disponibilidad de pescado fresco durante todo el año. Además, los cambios en los hábitos alimentarios hacia opciones más saludables han impulsado la preferencia por este alimento.
Durante la temporada de Semana Santa, se espera una demanda cercana a las 50.000 toneladas de pescado, con precios estables que favorecen el acceso de la población a este producto. El Ministerio de Agricultura, en coordinación con otras entidades, ha implementado medidas para asegurar el abastecimiento y la calidad del pescado en este periodo de alta demanda.
El incremento en el consumo de pescado refleja una transformación positiva en los hábitos alimentarios de los colombianos, que buscan opciones nutritivas y sostenibles.
La venta de pescado en mercados como la Plaza de Paloquemao en Bogotá evidencia esta tendencia, con una oferta diversificada y creciente que responde a las expectativas del consumidor.