El hurto silencioso que aprovecha el contacto físico en buses
El cosquilleo es una modalidad de hurto que opera sin empujones, amenazas ni ruidos, y que consiste en extraer objetos de valor, como celulares, sin que la víctima lo note hasta después. En Bogotá, especialmente en el transporte público como TransMilenio y SITP, esta práctica sigue siendo una de las más frecuentes, aprovechando las aglomeraciones y el contacto constante entre pasajeros.
La confianza en bolsillos internos puede aumentar el riesgo
Un estudio de la Universidad Manuela Beltrán encontró que cuatro de cada diez personas consideran seguro guardar su celular en el bolsillo interno de la chaqueta, pero esa confianza puede ser contraproducente. En espacios llenos, el cerebro no distingue entre roces normales y el robo que dura menos de tres segundos, facilitando la acción del delincuente.
Además, el calor en buses y estaciones obliga a abrir la chaqueta o relajar la postura, momento que los ladrones esperan para actuar. Esta llamada “trampa térmica” hace que el supuesto lugar seguro se vuelva vulnerable.
Falsas creencias y momentos de menor alerta aumentan la vulnerabilidad
- El 30 % de las personas cree erróneamente que llevar el celular en la cadera o pecho reduce el riesgo, pero estas zonas se tensan y se vuelven puntos ciegos para los ladrones.
- Seis de cada diez reconocen que el cansancio o la prisa disminuyen su alerta, siendo la noche y madrugada los horarios con más hurtos.
- El 70 % de los participantes vigila constantemente su celular, pero esta atención también puede alertar al delincuente sobre su ubicación.
El impacto del cosquilleo va más allá del hurto
El estudio también identificó que muchas personas mantienen una “alerta residual” tras el robo, continuando con conductas defensivas incluso en lugares seguros como centros comerciales. Esto evidencia cómo el miedo persiste y afecta la percepción de seguridad en la ciudad.
¿Cómo evitar ser víctima del cosquilleo en Bogotá?
- No usar siempre el mismo bolsillo para guardar objetos valiosos.
- Desconfiar del bolsillo interno de la chaqueta como lugar totalmente seguro.
- Evitar abrir la chaqueta en buses llenos sin revisar el entorno.
- Ser consciente de los movimientos corporales, especialmente al levantar los brazos o cambiar de postura.
- Mantener alerta máxima en horarios nocturnos, cuando el cansancio reduce la atención.
Aunque los robos con armas continúan, el cosquilleo se mantiene como una amenaza silenciosa que requiere atención y precaución constante por parte de los ciudadanos.