Un análisis de ADN antiguo realizado sobre restos de individuos enterrados en la estepa euroasiática durante la Edad del Hierro concluyó que las élites escitas mantenían redes familiares estrechamente conectadas y una menor diversidad genética que los grupos no privilegiados, lo que sugiere que el estatus y la autoridad política se transmitían dentro de dinastías familiares.
Los hallazgos del estudio genético
Según informó un estudio del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva publicado en la revista 'Science Advances', los investigadores analizaron el ADN y las relaciones de parentesco de 85 individuos enterrados en túmulos funerarios de la estepa euroasiática para comparar los perfiles biológicos de miembros de la élite y personas de menor estatus.
Los resultados indican que los miembros de la élite presentaban mayor endogamia y vínculos de parentesco que las personas de menor estatus, lo que refuerza la hipótesis de que el poder político y social se heredaba dentro de linajes específicos.
Los miembros de la élite presentaban mayor endogamia y vínculos de parentesco que las personas de menor estatus.